Detrás de las historias que nos contaron, existen figuras femeninas que fueron olvidadas, castigadas o convertidas en villanas, y que reclaman su propia voz.
Durante siglos, las grandes historias de dioses, héroes y criaturas legendarias han ocupado el centro del imaginario colectivo. Pero, entre batallas, conquistas y hazañas de hombres, muchas voces femeninas fueron relegadas y reducidas a símbolos, advertencias o personajes secundarios de relatos contados siempre desde una perspectiva masculina.