Los trastornos deglutorios pueden ser la manifestación de múltiples enfermedades y están asociados a complicaciones tales como déficits nutricionales, deshidratación, riesgos de aspiración, neumonía y muerte. En ocasiones, la disfagia no es detectada, por lo que es necesario conocer los métodos actuales de evaluación clínica y los estudios complementarios para realizar un diagnóstico precoz y fiable, que permita planificar la necesidad de tratamiento y la vía de alimentación.