La fisiología del niño posee características únicas y excepcionales. La transformación permanente vinculada al crecimiento y desarrollo encuentra su fundamento en mecanismos fisiológicos específicos y cambiantes, entrelazados en un complejo contexto de maduración progresiva. Fisiología pediátrica aplicada a la clínica es el primer libro que aborda el razonamiento fisiológico como trampolín hacia la reflexión clínica