Alicia vio pasar a un conejo apresurado que decía: ¡Caramba! ¡Caramba! ¡Voy a llegar tarde! le pareció tan singular que decidió seguirlo. Esta pequeña niña comienza un viaje lleno de extraños sucesos, donde se encuentra con Cheshire, un gato muy particular, que aparecía o desaparecía lentamente, empezando por la punta de la cola y terminado con una sonrisa, que quedaba flotando en el aire un rato más.
Tomó el té con la Liebre de Marzo y con el Sombrerero. Hizo parte del juego de croquet de la Reina de Corazones, y fue llamada como testigo en el proceso que se le seguía a la Jota de Corazones, por el robo de unas ricas tortas. La historia finaliza de repente, cuando Alicia es mandada a ejecutar por la Reina y en un momento, toda la baraja se eleva en el aire y vuela sobre Alicia que despierta y se encuentra de nuevo en el bosque.