Un oso perdido, un paisaje que se derrite y la urgencia de regresar a casa. En esta historia, Bernasconi invita a reflexionar sobre la vulnerabilidad del planeta y los vínculos que nos sostienen en medio de la incertidumbre. Con humor, ternura y un toque de absurdo, la narración combina aventura y poesía, mientras los personajes nos muestran que la ayuda puede llegar de las formas más inesperadas.