En el libro Cartas sobre Roma, visitada en la primavera de 1867, el escritor jalisciense Agustín Rivera y Sanromán expresa las emociones que le produjo el viaje que realizó a la Ciudad Eterna. Si bien ocupan un sitio prioritario las referencias a los aspectos religiosos, Rivera habla con calidez del paisaje y de los paseos, y parece llevar al lector consigo cuando contempla las obras artísticas que hay en la urbe. Los textos muestran al escritor nato y al humanista pleno. En un siglo en el que la cultura grecolatina comenzaba a olvidarse en México, el sacerdote de Lagos de Moreno habló de la magna ciudad fundada junto al Tíber.