El deseo y el amor originalmente son impulsos plenos y naturales que desembocan en la unión conyugal. ¿Qué sigue después? Un camino que es el de la ley (social y divina): la fidelidad, y otro sendero, que a cada quien toca vivir.
Entonces, con frecuencia y en algún momento, lo amado originario se fragmenta como la imagen de un espejo roto, quiebre cuyos nombres son dos: la esposa-la amante.
He aquí, en este libro, una mirada a los territorios de lo corporal y lo imaginario en disyuntiva constante o tránsito revelado desde el silencio del arte.
El amor extraconyugal, lo apenas dicho, es experiencia de lo prohibido y común como el secreto, donde el escritor encuentra la gozosa y dramática sustancia de nuestra comunidad.