La diabetes es una enfermedad crónica, muy frecuente, particularmente si rebasamos los 20 años de edad. Este padecimiento tiene un origen mixto: heredamos la predisposición a padecerla y nosotros mismos contribuimos a que se manifieste cuando descuidamos la alimentación y ganamos peso corporal.
La diabetes tipo 2 o del adulto, como la llaman los médicos, se manifiesta con hambre excesiva (a toda hora, incluso después de haber comido y sentir el estómago "lleno"),sentir mucha sed (la boca se siente reseca, la lengua acartonada) y orinar abundantemente, más de lo habitual (no sólo de día, también de noche).