No son diálogos reales porque no proceden de grabaciones, pero está lejos de ser imaginación pura.
Es un esfuerzo de memoria, de cuestiones formuladas a diario que no sólo se refieren a la enfermedad que los lleva a la homeopatía, sino también a las variaciones que sensiblemente se comprueban cuando la homeopatía va reformulando la relación del hombre con su cuerpo y con su enfermedad, que implican a su vez nuevas maneras de asumir el cuerpo y su bienestar.