El profesor John Lynch nos ofrece una visión original e innovadora de una historia tan compleja como es la del cristianismo en América Latina.
Una historia cambiante, ligada a la evolución social del continente, que comenzó en los tiempos en que la cruz llegó asociada a la espada del imperio, para sujetar a los indígenas con una combinación de humanitarismo y represión, en un esfuerzo por encuadrar sus vidas que tuvo su máxima expresión en el estado jesuita de Paraguay.
Las independencias implicaron una ruptura que obligó a crear una nueva Iglesia, legítimamente americana, al tiempo que revivía una religión del pueblo inspirada por sueños milenaristas, que alentó revueltas y movimientos mesiánicos.