Este otro hijo de El chingonario reúne las palabras que se dicen, se sienten y se gritan en Chilangolandia, así, sin pudor. Todas estas voces describen el carácter del chilango: sus preocupaciones, aficiones, culpas, prejuicios, preocupaciones, motivaciones, traumas, vicios. Lo invitamos a ampliar su vocabulario, a desenvainar la lengua ante cualquier abusivo, a repartir halagos, e incluso, subidos de tono, y a, ya sin preámbulo, divertirse con el lenguaje.