Conejos y lobos. Es el momento de salvarse o dejarse cazar en "El juego del lobo". Cuando aparecen cuatro cuerpos en la iglesia de un pequeño pueblo del norte, el comisario Adam de la Cruz y el inspector Bruno Dávila llegan para investigar. Aunque todo apunta a un suicidio, una víctima tiene en la pierna un mensaje: «Hola, comisario de la Cruz», señal de que alguien está siempre un paso adelante.