Todos tenemos una idea de qué es el cardio. De un modo u otro lo hemos practicado, ya que de cara a mejorar nuestro estado físico o ante una competición deportiva, todo el mundo lo recomienda o acude a él. Pero, ¿es tan bueno como creemos?
Debido a la falta de uniformidad en cuanto a su definición, al origen propio de la palabra y al haber una cultura popular, incrustada también en el sector profesional, de relacionarlo con multitud de beneficios bajo criterios erróneos o malas interpretaciones, el cardio sea, seguramente, el mayor mito dentro del mundo del entrenamiento y la actividad física.