Sofía es una niña, pero podría ser un niño, una señora de 32 o un señor de 59 años. Le fascina dibujar y expresa con vivos colores todo lo que siente. Hace dibujos alegres cuando recibe regalos o juega con su amiga.
También traza otros más oscuros, cada vez que algo le molesta o le rompe el corazón, y los guarda todos en un cajón. Un día, un monstruo grande y un poco molesto aparece a su lado y no la deja tranquila ni un minuto.
Sofi tendrá que deshacerse de esa incómoda compañía y de paso aprenderá que es importante compartir sus sentimientos. Un hermoso libro que nos invita a hablar acerca de las emociones con nuestros pequeños para ayudarlos a manejarlas de manera sana y divertida.