La globalización implica una serie de procesos de gran escala que han venido a transformar al mundo tal y como lo conocíamos hasta hace unas tres décadas. Este fenómeno, derivado de la ideología neoliberal (aunque algunos le llamen ""modelo de desarrollo""), promovida a su vez por organismos multilaterales, grandes empresas multinacionales, políticos e intelectuales de diversas nacionalidades, conlleva la construcción de un sistema-mundo, toda vez que, si acaso con variantes mínimas, el dogma es adaptado o adoptado por diversas instancias oficiales en todo el orbe, convirtiéndose así en políticas públicas con marcos jurídicos específicos que buscan promover inversiones, instituciones, formas de distribuir bienes y servicios, a la par que se crean estilos de vida, patrones de consumo y hasta una geocultura en países de lo más diversos.
Tanto al neoliberalismo como a la globalización se los relaciona con lo económico (al proceder del principio de libre mercado), pero evidentemente tienen también trasfondo filosófico y político, además de importantes consecuencias socioculturales y hasta ambientales