«Deja de una vez el Majestad y llámame Juanito» o el conocido «¡¿Por qué no te callas?!» son solo algunas muestras de la personalidad del rey Juan Carlos que se recogen en estas páginas.
Un rey que en momentos críticos se vio obligado a tomar decisiones arriesgadas y muy poco conocidas. Junto a ellas, numerosas anécdotas que ahondan en su faceta menos institucional y que reflejan una naturalidad nada habitual en los dignatarios más influyentes. Propia de un verdadero genio y figura.