La esencia de las enseñanzas de Bruce Lee han sido frecuentemente mal interpretadas. Es un carro al que se apuntaron muchos y la mayoría con pocos fundamentos; un cajón de sastre donde todo cabía, pues el propio Sigung Lee lo dejo a medio hacer con su temprana muerte.
Sin embargo fue mucho lo que quedó esbozado, y no poco lo que dejó estructurado; las bases de todo ello constituyen un increíble legado llamado Jeet Kune do, El camino del puño interceptor.
Es cierto que muchas personas inspiradas por Bruce Lee siguieron luego caminos propios, caminos que habiendo comenzado en el Jet Kune Do, dejaron luego de ser propiamente Jet Kune Do.
Por ello para adentrarnos en las claves esenciales de este legado, debemos acudir a personas realmente formadas e informadas, como el autor de este libro, Tim Tackett, consejero de la Fundación Bruce Lee, y reconocido profesor internacional.