Kaifun, el pequeño lobo marino, creció junto a los niños de Playa Corazones; compartían los juegos, las risas y juntos eran muy felices. Con ellos fue envejeciendo hasta que un día su espíritu se elevó a los cielos. Y así siguió acompañándolos. Pero con el paso del tiempo los niños dejaron de sentirlo y ya no jugaban como antes. Entonces un sentimiento desconocido antes para Kaifun se empezó a apoderar de su espíritu. FURIA, UNA FURIA TREMENDA inundaba hasta sus dulces ojos... Descubre cómo Kaifun le muestra a todo un pueblo que lo más importante son sus corazones, el amor que los une, la familia y los amigos.