La adopción de A.M. Homes fue apalabrada antes de que naciera. Su madre biológica era una mujer soltera de veintidós años que mantenía una relación con un hombre mucho mayor, casado y con hijos. La hija de la amante es la historia de lo que sucedió cuando, treinta años después, sus padres biológicos empezaron a buscarla.
La autora, famosa por la exactitud psicológica y la intensidad emocional de su narrativa, cuenta que sus padres biológicos establecieron contacto con ella, lo que sucedió después (su madre la asediaba y se presentó sin anunciarse en una lectura pública) y lo que consiguió reconstruir de la historia de sus vidas y familias respectivas.
Su madre natural, una mujer compleja y solitaria, no se casó nunca ni tuvo más hijos y murió de una dolencia renal en 1998; el padre de A. M. Homes, que al principio hizo insinuaciones sobre su intención de integrarla en su familia, nunca lo hizo.