En la carrera de arquitectura, como en la mayoría de las profesiones, es requisito presentar una tesis que no sólo marque la transición de estudiante a profesional, sino que permita al nuevo arquitecto exponer, mediante una propuesta teórica, la visión que tiene de su futura área de trabajo, demostrando los criterios y habilidades que adquirió durante su desarrollo académico, mismos que aplicará en su ejercicio profesional.