En esta cautivadora historia sobre la amistad, los niños conocen a Potón, un gato callejero especialmente malhumorado y solitario. Un día, después de una comida muy grande y satisfactoria, Potón inconscientemente echa una siesta sobre un huevo de pato. Al despertar, descubre que el patito recién eclosionado lo ha tomado por su madre, y aunque Potón no quiere tener nada que ver con el recién nacido, todos sus intentos de abandonarlo son en vano. ¿Qué bien puede venir de esta amistad improbable (y unilateral)?