Estefania "Stef" Soto, sólo quiere ser una típica chica de séptimo grado. Quiere tener amigos, ser aceptada, y tener un poco de independencia de sus sobreprotectores padres inmigrantes. Stef sabe muy bien que no puede tomar el autobús para ir a la escuela, porque sus padres lo consideran demasiado peligroso. Su papi insiste en recogerla cada día en su viejo camión de tacos llamado Tía Perla.
Todos los días le pregunta, "¿Aprendiste algo?" y luego buscan un lugar para estacionar el camión y su padre trabaja mientras Stef hace sus tareas escolares. Esta historia destaca un narrador familiar, amigos leales, y padres responsables que trabajan duro y luchan por salir adelante.
Una novela tierna y encantadora acerca de la familia, los amigos, y de cómo es posible encontrar tu voz incluso envuelta en una tortilla de taco.