Taka, un joven halcón peregrino, dejó su hogar para escapar de la guerra y ver el mundo. Antes de irse, ató una de las cintas rojas al árbol que era su hogar y otra a su pierna. Viajó por el mundo, experimentando muchas aventuras mientras crecía grande y fuerte. Un día, en una tormenta eléctrica, la cinta fue alcanzada por un rayo y Taka comenzó a sentir nostalgia. Emprendió el largo viaje de vuelta a casa y encontró la cinta y su árbol.
Esta historia, con sus ilustraciones en acuarela, evoca una sensación de añoranza por el hogar y la satisfacción que Taka experimenta al final de su viaje.